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Quedamos los dos

1. Un mensaje de madrugada

Este es el primer capitulo de mi libro de ficción "Quedamos los dos" que estaré publicando y corrigiendo semanalmente, espero que te guste, aprecio tus comentarios y sugerencias.

Una noche cualquiera, para el muy común Paqui era otra noche que amanecería buscando la manera de llamar la atención de la chica que había conocido en el matrimonio de unos amigos, cómo se conocieron y la importancia de estos dos personajes lo veremos más tarde, lo que nos interesa ahora es saber qué provocó que esta historia sea necesaria de contar.

Lineas de código se mostraban en la pantalla del computador portátil de Paqui, pero no era un hacker ni estaba creando la nueva tecnología que revolucionaría Sillicon Valley, él simplemente estaba enamorado y creyó que la mejor manera de mostrarlo era con una tarjeta digital.

Un detalle que para algunos puede ser muy simple, pero para él era muy importante y por eso decidió hacerlo desde cero. Desde cero es un decir, para ahorrar tiempo tomó código de repositorios de experimentos en internet, estaba enamorado pero crear un sistema para animar objetos que se puedan enviar por internet sería demasiado. Al final, su tarjeta con un gato saludando y pidiendo una cita, cumplían su objetivo.

Ya era de madrugada. ¿Qué tan extraño puede ser enviar un mensaje a esta hora? — Se preguntaba — ¿Tendrá alguna relevancia? ¿Y si espero hasta que amanezca o un poco más tarde, quizás al medio día? Ya deja de ser cobarde y envíalo. — Se dijo así mismo en voz alta mientras su gato al escucharlo levanto las orejas, lo regresó a ver y volvió a dormir.

Ok, debería debería dejar de estar hablando conmigo mismo y enviar el mensaje, a la final, si no va a aceptar salir conmigo la hora en la que lo envié no tiene relevancia. — Continuó diciendo mientras adjuntaba el archivo y lo enviaba a su posible amor, sin saber que la hora en la que lo envió no solo tenía relevancia para su futuro amoroso, también lo era para la continuidad de la existencia humana.

Después que envió el mensaje prefirió no volver a ver su teléfono hasta que ella respondiese. Que lo ignorara, a pesar de que era de madrugada y si lo veía en ese momento era muy posible que lo ignorara, sería algo que él no soportaría, más que nada porque estaba muy cansado y ya quería dormir.

Paqui trabajaba por su propia cuenta, así que despertarse tarde no era un problema, sin embargo, para sus mascotas sí lo era. Ya era tarde para levantarse, así que sin darle importancia a su teléfono, se levantó, preparó la comida de sus mascotas, jugó un rato con ellas y caminó un par de calles hacía la casa de sus padres que habían salido por algunos días y él tenía que estar al pendiente.

Para ser un lunes laborable estaba demasiado tranquilo, ya habían pasado un par de horas y no se escuchaba el ruido habitual de los vecinos ni de los autos en la calle. Paqui no le dio mucha importancia hasta que al medio día cuando regresaba a su casa a preparar el almuerzo y se dio cuenta que la vecina de la tienda no abrió su local. Las al menos otras 6 tiendas que estaban cerca de su casa tampoco habían abierto. No hay problema, hoy no cocinaré — pensó — prepararé una sopa instantánea y recuperaré el tiempo de trabajo que perdí por despertarme tarde.

En el sector donde vivía Paqui ocurría un hecho peculiar, en una sola calle se podían encontrar al menos tres tiendas de barrio y en las intersecciones unas dos más, sin embargo, cuando en una tienda faltaba pan, en todas las demás también. Pero para esta historia eso no es relevante así que analizaremos este fenómeno en otra oportunidad.

 

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1 respuesta a «1. Un mensaje de madrugada»

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